Entregada como esclava en su niñez, forzada a aprender nuevas lenguas, unida a Hernán Cortés como amante y consejera, pieza clave en alianzas políticas, la Malinche se convirtió en el puente vivo entre dos civilizaciones enfrentadas, quedando su nombre marcado con fuego en la Historia.
Al seleccionar una opción, se actualiza toda la página.